De la mano de dos reconocidos rostros de la moda chilena, una de las marcas juveniles más reconocidas de los 90’ y principios de los 00’ volvió a la escena manteniendo su vanguardismo y transgresor sello.

Un polémico beso protagonizado por Kel Calderón y Vesta Lugg, forma parte de una serie de controversiales y sorprendentes conceptos que a nadie ha dejado indiferente, además de un topless de Vesta frente a unas cámaras de seguridad o una escena en la que ambas amigas lamen el rostro de un sacerdote. La idea de estas transgresores escenas es reflejar el espíritu de mujeres valientes y empoderadas que ya no se guardan lo que piensan o quieren hacer.

Frente a su participación en el comercial, Vesta asegura que “hacía falta que alguien hiciera algo así público, sin el miedo a que dijeran que no estaba bien y creo que las personas de las nuevas generaciones estamos tocando temas que las antiguas no pudieron”.

En relación a la elección de las protagonistas de la campaña Carolina del Campo comenta:
“Elegimos a Vesta y Kel porque consideramos que son dos mujeres potentes que representan y creen profundamente en el poder femenino, en la NO imposición de las reglas tanto en la moda como en la vida misma y porque su amistad era un gancho adicional muy importante y que habla mucho de la esencia de las mujeres”.

Este comercial es solo una parte de las novedades que la marca trae de la mano de Johnson’s y que tiene que ver con manifestarse en el contexto de libertad de expresión y un espíritu disruptivo, fuera de lo que acostumbramos a ver, empoderando a la mujer y a su individualidad.

Gracias al estilo de la colección, sus colores fuertes, sus transparencias, jeans rasgados y potentes mensajes feministas, se transmite la esencia que las jóvenes de hoy buscan reflejar y que por medio de la moda pueden manifestar. Nudos, lentejuelas y llamativos vestidos forman también parte de las tendencias que buscan hacer contraste entre la noche y el día, la femeneidad y la rebeldía, lo claro y oscuro, en una colección que se centra en la mujer fuerte e independiente, que dice y hace lo que quiere y que plantea sus opiniones sin miedos al qué dirán.

“Se agradece el rupturismo de la marca, es provocativa y busca tocar la fibra de la gente, me agrada mucho trabajar con ella, que opinen y se casen con un postura” comenta Kel respecto al concepto de la campaña y agrega que “Los rostros son figuras públicas que tienen una responsabilidad de darle a conocer a la gente sus opiniones de temas que son relevantes y generan debate y en ese sentido me llama trabajar con una marca que profese ideales que comparto”